miércoles, 28 de septiembre de 2011

Y USTED QUÉ VENDE?




Carmen Sara Floriano Pardal


Hoy, me senté delante del televisor,
leí unas revistas,
di un paseo por las calles de la ciudad.

Después, me paré y pensé:

-No gracias, no necesito un coche para ser el más rápido. Lo que yo necesito es frenar estas carreras que no me dejan respirar profundamente. Desacelerar el ritmo, ir a cámara lenta y descubrir los pequeños guiños que ofrece la vida a quienes se detienen a observarla.

Ser el más lento, porque me entretuve recogiendo flores y se las regalé a la anciana que paseaba con su perro.
Necesito más despacio, ¿lo tiene usted?

-No gracias, no quiero una colonia que haga que todos se vuelvan a mirarme. Lo que yo quiero son unos ojos a los que mirar. Perderme en ellos, empaparme de dulzura y luego, volar.

Ojos que me invadan de emociones y  me sonrojen al encontrarlos navegando en los míos.
Necesito más mirada, ¿la tiene usted?

-No gracias, no busco tener las zapatillas de deporte más modernas del mercado. Lo que yo busco es un camino para éstos, mis pies, a los que les gusta desnudarse cuando nadie los ve y así, libres, bailar.

Andar, saltar, ir adelante y atrás, encontrarme contigo, y con él y con ella... Avanzar.
Necesito más camino, ¿lo tiene usted?

-No gracias, no aspiro a vivir en una casa más grande ni más cómoda. Lo que yo quiero es un beso en la mejilla por las mañanas, abrazos y sonrisas exclusivas que me den los buenos días.

Acomodarme en los brazos de quienes me aman y allí descansar. Apretar fuerte, contagiar ganas de amar y ensanchar el corazoncito que late aquí dentro. ¿Lo escuchas? Es que aún late flojito.
Necesito más cariño, ¿lo tiene usted?

-No gracias, no espero un móvil nuevo con tarifa plana para hablar todo lo que quiera. Lo que yo espero es saberte esperar, no robarte con prisas el tiempo, pararme a tu lado, sentirte y escuchar.

Ofrecerte lo que soy, gratis. A cualquier hora del día.
Necesito más escucha, ¿la tiene usted?

-No gracias, no quiero beber una bebida que me sumerja en la marea de las masas. Lo que yo quiero es beberme a sorbitos lo que soy, y aprender a estar a solas conmigo. 

Conocerme, disfrutarme, queriéndome a cada rato un poco más.
Necesito ser más yo, ¿lo tiene usted?

-No gracias, no sueño con hacer un crucero por los Mares del Sur. Lo que yo sueño es poder viajar con el alma hasta donde mi cuerpo no llega. Y allí, hacer mío el gozo y el dolor de quienes no conozco.

Saberme parte de una sola familia humana, de una linda pluralidad de razas, colores y sabores. Cuidar de la Mamá Tierra y de todos los que vivimos gracias a ella.
Necesito más sueños, ¿los tiene usted?

-No gracias, no necesito más. Bueno sí, necesito más caricias, más preguntas, más silencios, más pisadas, más brisa, más despacio, más colores, más pasión, más voz, más contigo, más conmigo, más…
¿No lo tiene? Pero entonces, ¿usted qué vende?

No hay comentarios:

Publicar un comentario